Muy complicada se empieza a tornar la situación que impera al interior del priismo sinaloense. Permea el nerviosismo, la incertidumbre y la desconfianza en casi todos sus sectores, organizaciones, estructura jerárquica del CDE, circunstancia que trastoca a la militancia de a pie y trasciende en la sociedad.
Lo hemos advertido en más de una ocasión, que pareciera que no haya alguien en posibilidades de detener una inminente catástrofe a detonar con un gran “trueno” que estará ilustrado con millones de confeti y serpentinas tricolores. Dejando solo cenizas como rastro de su existir.
Conforme fueron pasando los años, los altos mandos del Partido Revolucionario Institucional (PRI) y su empoderada clase política de “cuello blanco”, domesticaron para su protección e intereses de un pequeños grupos al legendario y místico «Nahual»; lo tomaron como su rehén para hacer y deshacer en sus fechorías. Hoy, su mascota y demonio de mil cabezas les niega lealtad, y amenaza con destrozarlos y hacerlos añicos.
Lo menos que expresan priístas de cepa, de los también llamados de “hueso colorado”, en la reflexión de cómo marchan las cosas, con tristeza refieren: «en el PRI, “estamos calacas”».
La dimisión de Sergio Torres Félix como secretario de estado llevaba consigo implícitamente su renuncia al partido tricolor, una vez más: punto a favor de Jesús Valdés –presidente del PRI–, quien esta vez la gana; pero seguro mañana la pierde.
Por demás está decir que gran parte de los priístas se sentían representados al menos en la rebeldía y carácter recio de Torres, de eso no hay duda. Y como lo señalamos, a partir de ayer Sergio Torres fue ingresado a la membresía de Movimiento Ciudadano; coyuntura que lo coloca virtualmente como candidato a gobernador en las elecciones de 2021 por este partido.
En nuestra perspectiva para lo futuro en el PRI, la salida de Torres generará una desbandada, que Valdés tratará muy en su peculiar estilo de minimizarla en todo momento, pero será una fractura real y sustancial para el proyecto que emprenderá de manera más abierta en unas semanas, Juan Alfonso Mejia López, actual secretario de educación.
Con esto pues, se visualiza más una férrea competencia en los comicios del próximo 6 de junio: entre Morena y Movimiento Ciudadano, en virtud de que la nominación por el PRI y PAN de Juan Alfonso Mejía, creará otra circunstancia de vulnerabilidad entre la clase y militancia priistas.
Entonces, cuando les digan que han visto a Jesús en Culiacán, o cualquier parte de la geografía sinaloense, si es el político del PRI ya saben: por favor; ¡cuídense!
Inicio de campaña. Por cierto, ¿ya vieron cómo luce la campaña del «Cuarto Informe» del gobierno del estado de Sinaloa?
“En política la forma es fondo”. Así que, atentos y muy vigilantes que vinen fuerte las señales hacia dónde se alinearán los astros con rumbo al 2021. Para los que estaban con el pendiente.
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